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Esta
raza conocida como el setter rojo, es un perro listo, enérgico,
que necesita movimiento, es decir ejercitarse con regularidad. No
es un perro adecuado para vivir en apartamento, requiere de espacio
para correr, para jugar o por lo menos exige una larga caminata
diaria.
Tiene el olfato muy desarrollado, fue criado en Irlanda para ubicar
aves de caza y puede desplazarse con facilidad por terrenos pantanosos.
No es un perro guardián, es más bien de carácter
alegre, juguetón y amistoso. Disfruta mucho de la compañía
de las personas; es sensible y paciente con los niños. Sin
embargo, es una raza por lo general difícil de entrenar,
pues se dispersa y distrae con facilidad.
El Setter Irlandés posee un pelaje suave con tonalidades
rojizas oscuras que van del avellana al caoba. Se debe cepillar
casi a diario con un cepillo de cerdas duras, para evitar que se
formen nudos o se le enmarañe el pelo. Se puede bañar
con champú normal o al seco con espuma.
Tiene tendencia a sufrir de hinchazón estomacal por lo que
se recomienda alimentarlo con pequeñas porciones de comida
tres veces al día. También
puede sufrir de displasia o desviación en caderas y codos.
Es un perro que vive de 11 a 15 años, el macho pesa de 25
a 29 kilos, mientras la hembra de 23 a 27 kilos. Es un raza de tamaño
mediano, más larga que alta. Tiene una parada firme, acentuada.
Sus orejas son largas y en posición hacia abajo. Tiene el
torax estrecho, su cola es abundante en un pelaje que cae, ya que
la posición es horizontal.
No es un perro guardián, es más bien amistoso,
juguetón y paciente con los niños.
Autor: Nelly Ramirez
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